domingo, 27 de octubre de 2013

El nombre del viento

La gente muchas veces con su primer y flamante sueldo hacen algún regalo a sus progenitores para agradecerles tantos años de duro esfuerzo y de inversión. Yo, que veía eso muy mainstream visto, me compré un e-book libro electrónico.


Las ventajas que mi mente fue capaz de desplegar para convencerme de que era una magnífica inversión eran innumerables: que si pesará menos, leeré mucho más, no gastaré tanto en libros (porque las copias digitales son mucho más baratas, no porque me los descargue de manera fraudulenta), los bosques de la Amazonia me lo agradecerán (y los de Amazon ya, ni te cuento)... tot aixó. 

Para sacarle aún más partido he pensado en compartir algún resumen/comentario/crítica de los libros que vaya leyendo. Hoy toca la novela de fantasía "El nombre del viento" de Patrick Rothfuss.
"¿¿Novela de fantasía?? ¿Pero cuántos años tienes? ¿Vas a comprarte el pokémon X o el Y? JAJAJA"

Lo sé, no hace falta que os regodeéis en mi aparente falta de gusto literario. Pero me gusta el género, ¿qué le hacemos? Para compensar, me he prometido que alternaré libros a priori poco serios con grandes obras de la literatura universal.

El nombre del viento, de Patrick Rothfuss, es la primera parte de una trilogía que nos cuenta la historia de Kvothe, un chico criado en el seno de una troupe de artistas itinerantes que decide convertirse en mago. Típica novela de fantasía: ambientación medieval, viaje de crecimiento/aventuras, magia, leyendas...
Llegué a este libro atraído por las buenas críticas, pero debo decir que crearon unas expectativas que no han sido satisfechas por completo.

La historia me ha sabido a poco (aunque solo ha sido la primera parte), las historias dan la impresión de no estar tan desarrolladas como a mí me gustaría. Por ahora los personajes... más bien personaje, porque apenas vemos a nadie más que a Kvothe, es un tanto plano y de estos que son tan perfectos y talentosos que dan casi rabia. Como suele ocurrir con una temática tan utilizada, el libro cae frecuentemente en clichés y temas manidos, especialmente en lo relacionado con la "educación" de nuestro personaje en la Universidad.
"-Sí, es como la vida misma -replicó ella-. Nos gustan las cosas dulces, pero necesitamos las amargas."
Sin embargo, me ha gustado el estilo en que está escrito, a veces bastante poético y descriptivo. La forma en que se ligan los acontecimientos es original y la importancia que se da a la música y las historias, especialmente a la tradición oral, me ha encantado.

"Era profundo y ancho como el final del otoño. Era grande y pesado como una gran roca alisada por la erosión de las aguas de un río. Era un sonido paciente e impasible como el de las flores cortadas; el silencio de un hombre que espera la muerte"

En fin, no se puede discutir que la historia engancha y me ha gustado, pero habrá que esperar a leer las siguientes dos partes para comprobar si la historia y los personajes se completan y terminan por ser más profundos.

En próximas entregas, Tokio Blues, de Haruki Murakami.


1 comentario:

  1. En próximas entradas, moi, acosándote. ¿Lo estás leyendo ya? MWAHAHAHAAA.

    Confieso que cogí la vergonzosa costumbre de no leer tu blog. Se me pasó. Craso error que prometo procurar no volver a repetir.

    ;)

    P.D Aunque si nos vemos en persona en 2014 será aún más guay y chachi.

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