Da lo mismo lo que sea. Tu amigo el ingeniero parece rodeado de un halo glorioso que no se contagia al abogado ni a la de tres. Y no digamos ya al historiador o a la miríada de filólogos/filósofos y demás gente con extrañas filias. Y el que se atreva a contradecirme, debe saber que tengo el apoyo del gobierno.
Las series de policía científica, antropólogos forenses, médicos y hasta físicos teóricos se han abierto camino, relegando a las Ally McBeal del mundo a un oscuro segundo plano.
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| Geeks del mundo, aprovechad vuestro momento de gloria, pues no durará. |
Todo en nuestra vida está
¿Es tan importante la ciencia? ¿Podemos seguirla a ciegas?
No hay que perder de vista que la ciencia, con todos sus teoremas y formalismos no es más que una herramienta para intentar meter el mundo y todo lo que contiene en la razón humana.
El mundo es ilimitado, incomprensible e informe. Y nosotros nos empeñamos en tomar la realidad, modelarla a nuestra voluntad, pulir sus bordes y asperezas hasta que tenemos un hermoso y perfecto y regular poliedro que podemos colocar dentro de nuestro cerebro, que es limitado. El parecido entre la realidad y nuestra interpretación científica es, como mínimo, imperfecto.
Y de hecho, es uno de los principios de la ciencia o de la filosofía de la ciencia. Pierre Duhem afirmó que una ley física es siempre aproximada, aunque a medida que la ciencia avanza, se va acercando más a una descripción fiel de la naturaleza. Pero nunca llegaremos a la verdad absoluta.
Las leyes de Newton que se explican en el instituto no son Verdaderas. Lo son bajo ciertas condiciones, pero no siempre. Y hay otras leyes más generales, pero nunca podremos asegurar que sean Verdaderas y se cumplan bajo cualquier circunstancia.
Las leyes de Newton que se explican en el instituto no son Verdaderas. Lo son bajo ciertas condiciones, pero no siempre. Y hay otras leyes más generales, pero nunca podremos asegurar que sean Verdaderas y se cumplan bajo cualquier circunstancia.
La producción de leche de una granja era tan baja que el granjero pidió a la universidad local ayuda académica. La universidad reunió un equipo multidisciplinar de profesores, encabezado por un físico teórico, y estuvieron dos semanas haciendo investigación de campo intensiva. Los científicos volvieron a la universidad, con sus portátiles repletos de datos, y el encargo de escribir el informe se dejó para el líder del equipo. Poco después, el granjero recibió el informe, que empezaba así: «Considerando una vaca esférica, ...»
Aún más, otro de los principios (filosóficos) de la ciencia es la tesis gnoseológica de la inteligibilidad (toma ya). Es una suposición básica por la que se asume que el ser humano es capaz de comprender la naturaleza. ¿En qué momento se nos ocurrió ser tan prepotentes? Las últimas teorías físicas que explican el universo apenas son comprensibles por unos pocos. ¿De verdad podemos estar seguros de que podemos comprender la naturaleza, hasta sus últimas sutilezas?
La tecnología es capaz de resolver muchos problemas con bastante eficacia, pero también puede ser una herramienta para crearlos. Para fomentar la pobreza, el sedentarismo, la incomunicación (irónicamente) o incluso la guerra. Necesitamos alguna otra herramienta que nos indique cómo utilizar la ciencia, qué queremos hacer con ella. Y poco a poco esa herramienta que marcaba el objetivo a pasado de ser la ética o la filosofía o simplemente, la curiosidad, a ser la economía.
La ciencia nos abruma, nos agobia y nos lleva a límites casi incomprensibles de la realidad. ¿No hay mejores herramientas para transmitir la experiencia? ¿No es más profunda y completa la poesía, por ejemplo? En su inexactitud reside el poder de la connotación y la evocación, de alcanzar esa parte incomprensible de nosotros mismos y de lo que nos rodea. Probablemente un poema sea mucho menos práctico pero... ¿es que todo tiene que servir para algo en la vida?
La tecnología es capaz de resolver muchos problemas con bastante eficacia, pero también puede ser una herramienta para crearlos. Para fomentar la pobreza, el sedentarismo, la incomunicación (irónicamente) o incluso la guerra. Necesitamos alguna otra herramienta que nos indique cómo utilizar la ciencia, qué queremos hacer con ella. Y poco a poco esa herramienta que marcaba el objetivo a pasado de ser la ética o la filosofía o simplemente, la curiosidad, a ser la economía.
La ciencia nos abruma, nos agobia y nos lleva a límites casi incomprensibles de la realidad. ¿No hay mejores herramientas para transmitir la experiencia? ¿No es más profunda y completa la poesía, por ejemplo? En su inexactitud reside el poder de la connotación y la evocación, de alcanzar esa parte incomprensible de nosotros mismos y de lo que nos rodea. Probablemente un poema sea mucho menos práctico pero... ¿es que todo tiene que servir para algo en la vida?
Cantas y a sol y a cielo con tu canto
tu voz desgrana el cereal del día,
hablan los pinos con su lengua verde:
trinan todas las aves del invierno.
El mar llena sus sótanos de pasos,
de campanas, cadenas y gemidos,
tintinean metales y utensilios,
suenan las ruedas de la caravana.
Pero sólo tu voz escucho y sube
tu voz con vuelo y precisión de flecha,
baja tu voz con gravedad de lluvia,
tu voz esparce altísimas espadas,
vuelve tu voz cargada de violetas
y luego me acompaña por el cielo.


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