Nada más lejos de la verdad, mes amis. Las neuronas de gran parte de la sociedad parecen haberse ido de vacaciones. Que sí, que entender el chiste del oso polar que se disuelve lo mismo es innecesario pero...
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| Oso polar en proceso de disolución. Queda comprobado que son efervescentes, como el Efferalgan. |
Vivimos en un mundo rodeado de tecnología. De lenguajes informáticos, de redes conectadas por cables y por ondas y electromagnetismos. Vivimos en un mundo donde la ciencia no es solo una disciplina que busca alcanzar el conocimiento y mejorar la calidad de vida (normalmente, solo de unos pocos); ahora la ciencia se ha pluriempleado y se dedica al marketing. A crear nombres biorrimbombantes que bajan el colesterol o quitan las arrugas.
Teniendo en cuenta esta perspectiva, ¿cómo se nos puede ocurrir levantarnos de la cama sin darle un par de vueltas a la cabeza? Porque hay días que dan ganas de desempolvar la guillotina.
"Ay, a mi eso no, que no es natural". ¿Natural? ¿Qué demonios significa eso? ¡Palurdo! ¿Te crees que tu flamante iPad ha salido de un árbol? ¿Que la fibra óptima llega a tu casa por micelios fúngicos? ¡Si la mitad de la ropa que tienes en el armario lleva miles de años sin ser nada animal ni vegetal!
A todos nos escama ver una chimenea dispersando contaminantes, pero antes de criticarlo enfervorecidamente, ¿te has parado a pensar? ¿Estarías dispuesto a renunciar a las comodidades que la industria te proporciona? No se trata de decir que es algo bueno, pero resulta rematadamente hipócrita criticar las externalidades (bonito eufemismo) y quedarse con los beneficios (también económicos).
"Ay, eso no me lo pongas, que tiene químicos y será carcinógeno o algo". Ya estamos. Si no fuera por según qué químicos puros y duros usted habría muerto de diarrea por beber agua en mal estado. O no podría mantener el consumo de alimentos actual. O no le sería posible ir a tirar la basura en berlina.
"Ay, yo a mis hijos no los vacuno, que no me fío...". Una cosa que se ha puesto muy de moda en sitios como los Estados (por lo que tengo entendido) y que poco a poco se extiende hacia aquí. ¿Efectos secundarios? Seguro, pero peor son los efectos secundarios de su ignorancia. Las vacunas han permitido erradicar enfermedades de todos los tipos y colores. Eso sí, si lo dice la tele, vaya corriendo a por la de la gripe A.
"Ay, a mí es que me viene mejor la homeopatía". Mira, mejor ni te contesto.
No es cuestión de apoyar la ciencia a ciegas. No es cuestión de renegar de todo lo bueno que nos aporta porque ya lo hayamos olvidado. Es tan sencillo como tomarse la molestia de entender cuál es el problema. De comprender si utilizar células madre es un plan maligno, de saber si las energías renovables encarecen la factura de la luz, de informarse de qué es un alimento transgénico y qué tiene de malo o de bueno. En fin, de ser crítico y no fiarse de cualquiera.
No hay que hacer un máster, pero hay que tomar decisiones en base a información real. Como ciudadanos tenemos esa responsabilidad, ya que nuestros padres se ganaron el derecho a elegir. ¡Si tienes una opinión, asegúrate de que sea válida y respetable!


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